viernes, 30 de noviembre de 2007

Algunas veces vuelo y otras veces... me arrastro demasiado a ras del suelo.

... Algunas madrugadas me desvelo
y ando, como un gato en celo,
patrullando la ciudad,
en busca de una gatita
en esa hora maldita
en que los bares
a punto están de cerrar.


¿Por qué el murciélago?

La oscuridad y los seres nocturnos -como la vida misma (lo saben ustedes)- nos producen miedo... pero nos atraen. El murciélago -aunque suene a libreto de segunda- es un símbolo bastante apropiado para lo anterior; sobre todo cuando lo relacionamos con personalidades impactantes, como la de Drácula, por ejemplo.

Un personaje alternativo es Batman, quien ha pasado por varias etapas en cuanto al contenido de sus argumentos y por lo cual no posee el mismo reconocimiento que la creación de Bram Stocker. Sin embargo, quien se haya detenido a revisar las historias del Hombre Murciélago sabrá lo que hay mucho más allá de la serie de los años sesenta, las viejas caricaturas y dos o tres películas mal hechas. Batman es, pues, una gran personalidad; herencia -hay que decirlo, por supuesto- de Drácula y otras creaciones.



Y qué decir de sus personajes de apoyo. Me remito únicamente a dos ejemplos: Joker, el sádico guasón y la sensual Gatúbela (Catwoman). Me reservo los comentarios para que haya tela de donde cortar en el momento en que firmen este blog.



Debo agradecer al Betty-to que me haya enfatizado que buscar el nombre de mi espacio era muy importante y debía ser algo con lo que me identificara. Así, pues, vamos de lleno relacionando al murciélago con otro ente nocturno y oscuro llamado Joaquín Sabina, y con él las buenas canciones, ya que -recordémoslo- este ser alado es sonoro (paradójicamente a la guía por radar de los verdaderos murciélagos) y amante de las letras geniales, lo que, a su vez, nos lleva a Comala como lugar simbólico de la literatura mexicana. ¿A quién no le tembló la sangre al caminar, guiado por la pluma de Rulfo, por las oscuras y desoladas calles de Comala, de noche o de madrugada?

El murciélago sonoletrado de Comala, por tanto, soy yo y lo que me ha hecho ser yo; también son ustedes, que leen y aprecian lo que escribo.
Tlasokamate.
Nota para Jaime: Ahí están las fotos de chicas que le hacían falta a mi blog.